Student in his Study - Jan Davidsz - 1628
lunes, 29 de mayo de 2017
viernes, 26 de mayo de 2017
Críticas en screener: Piratas del Caribe. La venganza de Salazar
Piratas del Caribe. La venganza de Salazar:
La película de piratas definitiva. Jack
Sparrow tiene que vérselas con el Chacho Salazar, un pirata gitano que siempre
ha ido por todos los océanos desvalijando carabelas y bergantines como si no
hubiera Guardia Civil en el mar. Pero la hay, aunque sea con barcazas de remos
con la que es complicao pillar a los malos, y termina en la cárcel del
Triángulo del Diablo, cumpliendo condena como un cabeza de turco de partido
político cualquiera. Y claro, cuando escapa, va como un toro por los océanos,
porque se ha enterao de que una vez en una taberna Jack se llevó al huerto a
una prima, y ya aprovecha Salazar el ir yendo por ahí al hurgue con lo de buscar
al otro pirata para lo que viene siendo la venganza de la afrenta familiar.
Lo
que pasa es que es difícil pillar al protagonista, no ya tanto por la “fragatoneta”
que lleva Salazar, sino porque como va acompañada por los barcos de toda la
familia, que en lo de las afrentas está muy unida como todo buen clan, pues los
movimientos los tienen limitados, y Sparrow se puede escapar colándose por
cualquier atolón.
Pero al final, por pura pesadez, se
convierte en un coñazo escapar de Salazar, por lo que Jack buscará una solución
definitiva. Para resolver la afrenta, tendrá que hacerse con el Tridente de
Poseidón y vendérselo a la familia de la prima gitana para la chatarra; pero,
para encontrarlo, tendrá, casualmente, que unirse a los antiguos compañeros de
las cuatro películas anteriores (que resulta que en el mundo de la película no
debe haber ciudades grandes donde te cruces con alguien y no le vuelvas a ver),
y correr un montón de peripecias absurdas durante dos horas de metraje, porque
la licencia del nombre les ha salido muy cara a los de Hollywood, que las de
Azúcar Moreno se han puesto con el apellido que déjelas ir. Y eso que no se
enteraron del argumento, ¡que si no aún están pidiendo derechos de autor!
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miércoles, 24 de mayo de 2017
lunes, 22 de mayo de 2017
viernes, 19 de mayo de 2017
Críticas en screener: Déjame salir
Déjame salir:
Historia de llorar, mucho, como si el
becario de fontanería se hubiese olvidado de cerrar la llave de paso. Luego no
digáis que no avisamos, que la gente es muy mala y luego acusa sin haber leído
hasta el final, que es cuando ponemos siempre estos avisos.
Pues nada, la cosa es que hay un chaval, que
se llama Christopher Mubutu de las Palmeras y los Datileros, que es de padre keniata y madre de Sebastopol, y que está saliendo con una chica blanca del tó,
que va dejando ciegos a los conductores en los pasos de cebra por el repelente
de rayos UVA de nivel 77000 que le ha puesto su madre desde la guardería. La
chica, que se llama Blanca Blanquísima Rose, es muy feliz con su novio
mandingo, hasta el punto de querer presentárselo a sus padres.
Él se siente algo incómodo, porque los
padres, Missy y Dean Vanilli, teniendo en cuenta el color de la niña y que ella
le ha comentado a veces que sólo lavan con Ariel Blanco Puro Max Nada Negro;
parece que ahí hay algún resquemorcillo hacia los negros, puede ser… Y ellos
desconocen su raza, por lo que no es descabellado sentir un pequeño come-come
en las tripas. Por eso, y porque al chaval se le aparecen todos los fantasmas
negros de América desde la Guerra de Independencia según va andando por la calle,
y todos sin excepción le dicen “no vaaayaaasss”. Bueno, y alguno también le
dice “tontacooo” y “asustavieeejaaas”, pero eso ahora no viene al caso, esos son
pocos.
Al principio, Christopher se sorprende con
los que pueden ser sus futuros suegros, porque no son blancos del todo como él
temía (bueno, ella más o menos sí, pero él tiene así como un tono naranja Fanta
Zero que da mucha grimilla, y su flequillo parece el peluche de una nutria mal
puesto), pero a medida que avanza el fin de semana, una serie de inquietantes
descubrimientos le llevan a creer que ahí hay mucho odio, porque el padre habla
con la boca como si estuviese constantemente aspirando aire, que al principio
da risa, pero luego escuchas lo que dice, y Christopher se sorprende de que en
la misma frase se puedan unir palabras como muro, negro, mexicano y “agarrarlas
por el coño, qué risa”.
Además, siempre mira con los ojos como si
quisiera imitar a los chinos y de lado, que debe ser por alguna miopía de
centro-derecha, y es el único lado por el que ve bien, el pobre, pero asusta.
Para colmo, está todo el rato rodeado de fantasmas de negros con sombrero de
paja y tirantes, con la boca abierta y los ojos como huevos de avestruz, que
uno no gana para echar el sofá manivela atrás.
Al tercer negro gritando que dice que no así
en tono sostenido tú ya sabes que la cosa no
tiene futuro aunque se quieran de verdad, de gritar por la noche pero no
de miedo. Y lloras como loco por la pobre chiquilla, que se está ilusionando y
empatizas con ella, que sabes que lo va a pasar poco bien en el futuro. Ella,
porque él futuro, lo que es futuro, pues como que no…
miércoles, 17 de mayo de 2017
lunes, 15 de mayo de 2017
viernes, 12 de mayo de 2017
Críticas en screener: Alien covenant
Alien covenant:
A ver, hagamos memoria: Habíamos dejado
Prometheus con un robot a medio cocer rumbo a un remoto planeta, a tomar por
saco en el otro extremo de la Galaxia, que no se cruza con los Guardianes de la
Ídem por apenas un par de parsecs. ¡Oh, mierda, he hecho memoria! ¡Me he
acordado de semejante bodrio, que la carísima terapia de mi psicoterapeuta
neoyorquino había conseguido desechar de mi mente, coño!
La tripulación de la nave Covenant está compuesta
por varias parejas altamente comestibles además del androide Wally (¡mira dónde
estaba, el hijoputa!), pero que no pregunte nadie de dónde coño salen, porque
no había presupuesto para recrear un puerto espacial como Coruscant, y es como
si el androide los hubiera ido recogiendo como autoestopistas, eso sí, al
vuelo, con un cazamariposas gigante. Según las órdenes que le han llegado al
robot de una voz mecánica salida del limbo informático futuro, que le pone el
aceite hirviendo y por eso se comporta como una solterona en un crucero de singles,
la misión tiene como objetivo colonizar así, sin orden ni concierto, a lo loco.
Que me pregunto yo por qué entonces va a comenzar a tomar por culo del
Universo, pudiendo hacerlo por Murcia o La Rioja, pero en fin, qué sabré yo de
guiones...
Al aterrizar en un extraño lugar descubren
lo que parece ser un paraíso desconocido, que te falta ver pitufos gigantes
para creer que han hecho un reboot de Avatar, pero no. Enseguida verán que los
huevos kínder de las películas principales eran sorpresas de Disney Channel
comparadas con los bicharracos oriundos del lugar.
Que a ver, no es por ser
tiquismiquis ni nada, pero… ¿No se ha planteado nadie los intereses de esa
vocecilla central, que siempre envía a los pobres astronautas a un planeta
infestados de monstruos carnívoros? Ahí lo dejo, señores guionistas de Jolivú,
para que lo rumien…
jueves, 11 de mayo de 2017
miércoles, 10 de mayo de 2017
lunes, 8 de mayo de 2017
viernes, 5 de mayo de 2017
Críticas en screener: El círculo
El círculo:
Mae Chopupa siempre ha querido trabajar como
asalariada en el Círculo de Los que hacen como que leen, que es una empresa de
informática de Internet que en realidad no tiene nada que ver con la lectura,
pero como que aprovechó el tirón del nombre de la empresa cuando esta quebró y
ya tenían las estructuras hechas. El ahorro en becarios no es moco de pavo, que
en la época en la que tiene lugar esta historia, ya no gobierna Rajoy, y parece
que los sueldos vuelven a ser más o menos dignos para un chaval que está
empezando. Así que cuando Mae recibe la llamada para comunicarle que la han
contratado, está a puntito de hacerse pis encima como los perrillos pequeños
por los pasillos cuando los llevan a una casa por primera vez.
A primera vista, la empresa parece la leche,
porque ofrece lo mismo que Tinder o Badoo, pero poniendo tus preferencias para
rechazar a los feos directamente en lugar de molestarte en darle con el dedo a
la pantalla. Un adelanto sublime en la tecnología para el ser humano de la
época, vamos, la evolución padre. Eso sí, tanta modernidad y el estar a la
última exigen un sacrificio, por lo que el sistema también se preocupa de
encadenar dichas operaciones con pequeñas transferencias al banco desde la
cuenta del usuario, nada, futesas de apenas un par de cientos de maravedís
cósmicos (la moneda oficial del año en cuestión). Además, la charla de Jorge
Cuadrado, a la sazón el líder de la sect… de la Organización el día en que
entran a formar parte de semejante gigante es un hito en sus vidas, como cuando
se te llanaban las vidas del Candy Crush sin tener amigos para pedir.
Y claro, al principio Mae está entusiasmada
porque tiene en su mano los perfiles de todos los adonis de la red, y encima en
los descansos de su curro sus compañeras y ella hacen competiciones de rayuela
y pídola, que por lo que parece se han vuelto a poner de moda, por lo de hacer
eso que en el siglo XXI se llamaba ejercicio. ¡Cómo eran, los del siglo XXI!
Pero claro, lo que parecía fetén para
encontrar novio no resulta tan sencillo, porque lo que para los tíos es un
descarte automático, para las chicas no tanto. Al fin y al cabo, en una
sociedad como esa, los tíos follan menos que los amigos de juventud de Julio
Iglesias, y les vale todo, de modo que siempre dicen que sí a cualquier chica,
y el sistema se vuelve loco intentando encontrar un método para filtrar a los
babosos y quedarse con los hercúleos que no mienten en sus perfiles.
La película es una dura crítica social al
gobierno del PP en los albores del siglo XXI, como cualquiera con criterio
podría apreciar. Y sale Hermione, que quiera que no le da valor para la
juventud, que no hay que subestimar a la cantidad de adolescentes que tuvieron
sus primeros escarceos onanísticos con la escena de la tercera película en la
que enseñaba un pedacito de rabadilla. Un éxito de público y de crítica en sus
dos primeros minutos.
miércoles, 3 de mayo de 2017
lunes, 1 de mayo de 2017
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