jueves, 2 de febrero de 2017

Críticas en screener: Résident Evil: El capítulo final




Resident Evil. El capítulo final:


   ¡Por fin! Tras sobrevivir a tropecientos ataques de zombis, tertulianos, tronistas y viceversas en un montón de películas, parece ser que la heroína (no, de las de los ochenta en la zona de la Movida no, de las que luego les hacen estatuas y eso) Alicia Maripili de las Covachas Jovitonas ve cerca el final del camino. Desde que se propagó el Virus OGT, deben de quedar en el mundo aproximadamente un par de docenas de supervivientes y Donald Trump (que por más que se esfuerza, esos pocos se le resisten), poco más. Bueno, y chinos, por más zombis que se vayan convirtiendo, de los chinos siempre hay miles.
   Pues eso, que al final resulta que Maripili entiende que el final del camino, como suele pasar tanto en la vida como en las enseñanzas de Jorge Bucay, está en el principio. Y allá que se va ella, a Ciudad Recoña, donde se encuentra la sede de la Corporación Dermoestropájica Paragüera. Que es, a la sazón, responsable primera y última de todo lo que está pasando en el mundo (incluso de los que votaron a Trump, no hay más que decir) para poner orden de una puñetera vez y repartir andanadas de collejas a vuelo vuelto, y terminar con la tontería de una vez por todas.


   Pero vamos, que como con todas las películas que lleva ya no le quedan fuerzas sobrehumanas, Maripili debe echar mano de todo lo que tiene para terminar con los que quieren dejar la Tierra como las naves de los polígonos de Valencia los lunes por la mañana (no muy temprano tampoco). La cosa es más sencilla cuando lo poco que queda son un mazao que es como el primo de Hulk después de la merienda, una jamona que ríete tú de las Vigilantes de la playa, y demás estereotípicos acompañantes que reparten más estopa que la Legión. La peli es toda acción, adrenalina hasta hacerse pis y final feliz. Habrá segunda cita.



No hay comentarios:

Publicar un comentario